La Puebla de los mil y un feminicidios



Una ausencia se hace evidente estos días y por mucho que me gustaría decir que fue la mía en este espacio para expresar lo que pasa en mi estado, la realidad ya supera por mucho a mi ego, y es que a Puebla le hacen falta autoridades, soluciones y justicia.

 

Muchas cosas preocupan en el estado y me las han expresado muchos de ustedes mis queridos lectores a través de mensajes en redes sociales, pero déjenme decirles que una cosa es pintar de guinda unidades médicas por error, otra cosa es imponer más impuestos mediante el cobro de nuevas placas y controles vehiculares para solventar “la falta de lana” que les manda el ejecutivo federal, y otra cosa muy diferente es ver como las soluciones impuestas no funcionan y que día a día nos hagan falta más poblanas.

 

El año pasado, por ahí de agosto, estábamos hablando de un incremento del 176% de feminicidios pese a la alerta de género, posicionando al estado en el top ten nacional con más delitos violentos en contra de las mujeres. Para este 2020 Puebla cierra la segunda semana del año con 12 homicidios, tres de los cuales fueron feminicidios.

 

Siguiendo los reportes locales, Eloísa de 25 años fue la primera del 2020.  Pasaron cuatro días para que sus familiares la encontraran en su departamento con rastros de sangre y huellas de estrangulamiento. Los vecinos dicen que la vieron por última vez con un hombre con el que presumían sostenía una relación sentimental.

 


Al día siguiente ya teníamos el segundo feminicidio, esta vez Adriana de 39 años, fue asesinada por su pareja sentimental al interior de su domicilio mientras la hija de la víctima era testigo ocular de la muerte de su madre.

 

Y para el día de hoy, ya tenemos un tercer feminicidio. Diana Celina, de 24 años. Fue reportada como desaparecida el 20 de diciembre, era originaria de Oaxaca y como muchos jóvenes llegó al estado para estudiar. Ella fue asesinada por su compañero de trabajo quien, después de abandonar el cuerpo, se quitó la vida.

 

En una semana, tan solo una semana hemos perdido a tres mujeres, y sí en Puebla existe la alerta de género, una alerta que no ha servido para mucho.

 

El estado ha cumplido con 44 recomendaciones y 159 acciones que emitió la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres como parte de la Alerta de Género, esto lo informa el mismo secretario de gobernación del estado, pero pese a estar cumpliendo con ello, los feminicidios incrementaron un 81% según los datos oficiales que presenta Barbosa, aunque las organizaciones y colectivos tengan otros datos.

 

Lo complejo se hace preocupante, pues Barbosa solicita que se revoque la Alerta de Género y que se sustituya con las acciones que emitiría la Secretaría de Igualdad Sustantiva, una nueva dependencia estatal que pretende impulsar políticas públicas para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres. Aquí hay que hacer una breve aclaración, Barbosa dice que esta es la única secretaría de su tipo, pero Jalisco y Michoacán cuentan con una exactamente igual y miren… que estos estados tampoco están para echarse flores y presumir mucho ¿o sí?

 

Volviendo al punto, esta secretaría va a sustituir al Instituto Poblano de la Mujer y apenas arrancó actividades el día de ayer. Se habla de mantener las asesorías jurídicas y psicológicas, las líneas de apoyo telefónico que te dejan colgada por horas esperando a que se desocupe alguien, el centro de información y documentación y todos los mismos servicios que pretenden brindar de manera gratuita y aquí permítanme hacer otra gran pregunta: ¿ya se acercaron a la gente para conocer el problema de fondo?

 

Lamentablemente las políticas públicas se han alejado de la ciudadanía, buscan tener sus centros de servicio y esperar que mágicamente las personas lleguen a ellos, aun no entienden que el problema de la violencia radica mucho en la sociedad, en una sociedad fragmentada y violenta que se alimenta por la falta de atención de las autoridades, falta de castigos, impunidad y sobre todo falta de programas sociales accesibles, entendibles y cercanos a la gente.

 

Es endemoniadamente frustrante, ver como intentan cambiar de nombre las dependencias pensando que con eso se van a cambiar las historias y todo quedará resuelto, pero el claro ejemplo esta ahí, en Puebla; la alerta de género no ha servido, y si no está funcionando es porque no se está entendiendo el problema, esto no se resuelve con una estrategia, no se resuelve inventando propuestas y recomendaciones, esto se resuelve de la mano de la sociedad y fortaleciendo el sistema de justicia que promueve y fomenta la impunidad.

 

 


Entrada Relacionada