Aquel Puebla de La Franja que ilusionó a toda una afición, con jugadores como Jorge ‘El Ruso’ Zamogilny, Dulio Davino y Álvaro ‘La Bola’ González, que incluso disputó una semifinal ante Pumas bajo el mando de José Luis Sánchez ‘Chelís’, también tuvo entre sus filas a Gilberto Mora Olayo, padre de la joven promesa de la Selección Mexicana, Morita.
En el archivo histórico del Club aún permanece una fotografía en la que aparece cargando en brazos a su hijo sobre la cancha del Estadio Cuauhtémoc. Esto sin imaginar que años después ese niño se convertiría en una de las grandes esperanzas del futbol mexicano.
Hoy, con apenas 17 años, Gilberto Mora hijo vive un ascenso meteórico con la Selección Mexicana en el Mundial 2026.
Te puede interesar: Mundial 2026: cambia de horario México vs. Inglaterra por tormenta eléctrica

Aunque todavía no ha marcado un gol, su influencia en el ataque ha sido determinante al participar en la construcción de prácticamente todas las anotaciones del equipo dirigido por Javier Aguirre y consolidarse como una de las revelaciones del torneo.
Detrás de ese crecimiento aparece una figura conocida por la afición poblana: su padre Gilberto Mora Olayo, quien fue un volante zurdo que defendió la camiseta de La Franja durante una de las etapas más recordadas por los seguidores blanquiazules, cuando el equipo recuperó protagonismo bajo el liderazgo de ‘Chelís’.
Más de una década después, la historia parece cerrar un círculo. El legado que Gilberto Mora Olayo dejó en las canchas del Estadio Cuauhtémoc hoy continúa a través de su hijo, quien comienza a construir su propio nombre en el escenario internacional.
Morita, de La Franja de ‘Chelís’ al Mundial 2026
Gilberto Mora Olayo llegó por primera vez al Puebla para el Apertura 2008 y, gracias a sus actuaciones por la banda izquierda, regresó para una segunda etapa entre 2009 y 2010. En total disputó 47 partidos oficiales con el conjunto poblano, formando parte de un plantel que devolvió la ilusión a la afición con un estilo intenso y competitivo.
Aquel equipo tenía referentes como Jorge ‘El Ruso’ Zamogilny, Dulio Davino, Álvaro González y Alejandro Acosta, además del sello inconfundible de José Luis Sánchez, quien convirtió a ese Puebla en uno de los equipos más incómodos del futbol mexicano y lo llevó hasta las semifinales del Clausura 2009.
En el archivo fotográfico del Club permanece una imagen que hoy adquiere un significado especial: Mora Olayo sostiene en brazos a un pequeño Gilberto sobre la cancha del Estadio Cuauhtémoc.
En ese momento nadie imaginaba que ese niño terminaría disputando un Mundial con México antes de cumplir la mayoría de edad.
Lee: “Una patada en el estómago”: Aguirre por cambio de horario del México vs. Inglaterra
Quienes convivieron con el exmediocampista recuerdan su profesionalismo y la identificación que desarrolló con la institución poblana, valores que posteriormente trasladó a su faceta como entrenador.
El primer técnico de la nueva joya mexicana
Antes de llegar al Puebla, Mora Olayo ya había escrito un episodio importante en el futbol mexicano al contribuir a la permanencia de Jaguares de Chiapas en 2003 con un recordado gol de tiro libre. Su carrera concluyó en Xolos de Tijuana, donde se retiró como campeón en 2011.
Fue precisamente en la cantera fronteriza donde comenzó una nueva etapa como entrenador de fuerzas básicas. Ahí no solo formó futbolistas: también dirigió los primeros pasos oficiales de su propio hijo.
En 2019 debutó a Gilberto Mora en la categoría Sub-13 de Xolos y se convirtió en su principal formador. Bajo esa guía comenzó a desarrollar la técnica, la visión de juego y la personalidad que hoy lo distinguen en la Selección Mexicana.
El crecimiento del juvenil llamó rápidamente la atención. En 2024, el entonces entrenador de Tijuana, el colombiano Juan Carlos Osorio llegó a comparar sus condiciones futbolísticas con las del español Andrés Iniesta.
Sugerimos: Así quedan los 16avos de final del Mundial 2026: fechas, horarios, partidos
Ahora, mientras México busca seguir avanzando en el Mundial 2026, la historia de Gilberto Mora también tiene un capítulo escrito en Puebla. Porque antes de convertirse en la nueva ilusión del futbol mexicano, la promesa del Tri fue aquel niño que recorrió el césped del Estadio Cuauhtémoc de la mano de un futbolista que defendió con orgullo la camiseta de La Franja.





