Saber si la altura del Azteca afecta a los jugadores es un tema que ha generado debate durante años en el futbol internacional, especialmente entre selecciones que visitan la Ciudad de México, tal como ahora en la Copa del Mundo de 2026.
El Estadio Azteca, mismo que se le conoce como el “Coloso de Santa Úrsula“, no solo impone por su historia y afición, sino también por su ubicación geográfica. Y es que la capital mexicana se encuentra a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, una condición que puede influir en el rendimiento físico de los deportistas.

Diversos entrenadores y jugadores califican a este factor como una desventaja. Incluso, algunos reconocen no contar con preparación específica para enfrentar estas condiciones, lo que incrementa la dificultad en partidos de alto nivel.
Tal como se mencionó, la Ciudad de México se ubica en promedio a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, mientras que el Estadio Azteca se encuentra ligeramente por encima de esta cifra. Esta altitud reduce la presión atmosférica, lo que significa que hay menor disponibilidad de oxígeno para el organismo.
Aunque para los habitantes locales este entorno es habitual, para visitantes puede provocar síntomas como fatiga, mareo o dolor de cabeza. Ya en el contexto deportivo, estos efectos se traducen en menor resistencia física durante los partidos.

¿Realmente la altura del Azteca afecta a los jugadores?
La evidencia científica respalda que sí existe un impacto. Estudios realizados en competiciones internacionales han demostrado que, a mayor altitud, los futbolistas recorren menos distancia durante un partido debido a la disminución de oxígeno disponible.
Sin embargo, este efecto no necesariamente afecta la técnica o habilidades individuales. Es decir, la altura influye principalmente en la resistencia y recuperación, pero no define por completo el resultado de un encuentro.

Además, investigaciones han revelado que ni siquiera los jugadores acostumbrados a la altura están completamente exentos de sus efectos. Aun así, especialistas coinciden en que la altura del Azteca afecta a los jugadores como un factor adicional, pero no sustituye al talento, la preparación ni la estrategia dentro del campo.





