Cada 13 de mayo se conmemora el Día del Entrenador, y este 2026 no será la excepción, por lo que una vez más se reconocerá la labor de quienes están detrás de la estrategia, la disciplina y la motivación de los equipos dentro del terreno de juego. Más allá de los reflectores que suelen acaparar los jugadores, la figura del director técnico resulta fundamental para alcanzar objetivos y construir proyectos deportivos sólidos.
Un entrenador no solo define alineaciones o sistemas tácticos, también gestiona egos, forma talentos y guía a sus equipos en momentos de crisis y éxito. Su impacto puede marcar épocas enteras dentro de un club, como ha ocurrido en distintas etapas del Club Puebla.

La elección del 13 de mayo no es casualidad. Esta fecha rinde homenaje a Sir Alex Ferguson, considerado el entrenador más exitoso en la historia del fútbol. Su legado con el Manchester United, equipo al que dirigió durante 27 años, dejó una marca imborrable con un total de 38 títulos.
El día conmemora su último partido como entrenador en 2013, reconociendo no solo sus logros, sino también la importancia del liderazgo desde el banquillo. Desde entonces, esta fecha se ha convertido en una oportunidad para destacar el trabajo de los estrategas en todo el mundo.
Día del Entrenador 2026: los últimos grandes en Club Puebla
En la historia reciente del Club Puebla, varios entrenadores han dejado huella por sus resultados y estilo de juego. Uno de los más recordados es José Luis Sánchez Solá, “Chelís“, quien vivió su etapa más gloriosa en el Clausura 2009. Tras salvar al equipo del descenso, logró llevarlo hasta semifinales, quedándose a minutos de disputar la final luego de una dramática eliminación ante Pumas.

Años más tarde, Pablo Marini rompió una larga sequía sin liguilla al clasificar al Puebla en el Apertura 2015, devolviendo la ilusión a la afición tras más de una década sin presencia en la Fiesta Grande, pero cayó en Cuartos de Final contra Toluca.
Más recientemente, Nicolás Larcamón transformó al equipo entre 2021 y 2022, consolidándolo como un protagonista constante. Con uno de los presupuestos más bajos de la Liga MX, logró clasificar a liguilla en todos sus torneos y posicionó a La Franja como un rival incómodo, ganándose el apodo de “Matagigantes“.
Estos nombres reflejan cómo, desde el banquillo, también se construye la grandeza de un club.






