Cada 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, por lo que en Puebla solo tres de cada 10 mujeres se salvan de vivir violencia en cualquier ámbito de su vida, según reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El panorama que describe la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2021 muestra que la violencia contra las mujeres continúa siendo un problema estructural en Puebla.
Los datos revelan que siete de cada diez poblanas de 15 años o más han vivido algún tipo de agresión. Esto refleja un entorno donde los riesgos se mantienen presentes en prácticamente todas las esferas de la vida cotidiana.
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El informe expone que los espacios comunitarios y las relaciones de pareja son los ámbitos donde esta problemática se manifiesta con mayor fuerza.
Para más de un millón 181 mil mujeres, la violencia forma parte de su historia de vida, y una proporción significativa —41.3 por ciento— reportó haber sufrido agresiones de naturaleza sexual. Lo cual coloca este tipo de violencia como una de las más persistentes y dolorosas.

La violencia psicológica también ocupa un lugar relevante, ya que el 19.5 por ciento de las encuestadas afirmó ser víctima de insultos. Además de humillaciones o conductas que dañaron su autoestima y su estabilidad emocional.
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Mientras tanto, la violencia física alcanzó el 8.2 por ciento, siendo ejercida en la mayoría de los casos por hombres desconocidos en espacios públicos como parques, calles o zonas de tránsito peatonal, donde las mujeres continúan siendo particularmente vulnerables.
¿En qué otros ámbitos sufren violencia las mujeres de Puebla?
Dentro del entorno íntimo, las agresiones provenientes de sus parejas representan uno de los datos más alarmantes del estudio.
Un millón 84 mil 833 mujeres señalaron haber sido violentadas por su cónyuge, novio o expareja. Esto equivale al 43.9 por ciento de las entrevistadas, cifra que posiciona a Puebla como la cuarta entidad con mayor incidencia en este tipo de violencia relacional.
Otro dato que preocupa es la persistencia de la violencia obstétrica.
Cerca de 402 mil 912 mujeres —el 33.4 por ciento— declaró haber sufrido maltrato, regaños, procedimientos sin consentimiento o atención negligente durante el trabajo de parto.
La mayor parte de estos casos ocurrió en instituciones públicas: 46.4 por ciento en clínicas estatales, 42.1 por ciento en instalaciones del IMSS y 38.5 por ciento en hospitales del Issste.
Las cifras muestran que la violencia contra las mujeres en Puebla no se limita a episodios aislados. Atraviesa etapas cruciales de su vida y se presenta en espacios donde deberían sentirse protegidas.
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El reto, de acuerdo con activistas y especialistas, sigue siendo transformar los entornos familiar, comunitario e institucional. Existe la necesidad de garantizar que la vida de las mujeres esté libre de agresiones.





