La diputada Nay Salvatori, de Morena, propuso en el Congreso regular la gestación subrogada en el estado de Puebla. Una práctica también conocida como vientres de alquiler.
La iniciativa de la legisladora adiciona el capítulo IX Bis ‘De la gestación subrogada y asistida’ del Código Civil del Estado, y modifica la Ley Estatal de Salud.
De acuerdo con el proyecto, la reproducción humana asistida es el tratamiento y procedimiento para lograr un embarazo asistido mediante técnicas científicas y autorizadas.
Te puede interesar: Caso Sheridan Mata: Íker espera disculpa pública por afectar su carrera con falso embarazo
Lo anterior incluye métodos de fertilización de células germinales, gametos de uno o ambos sexos, la reproducción de cigotos y embriones, en parejas que acrediten ser infértiles o estériles.
Además, se establece que “los padres contratantes” podrán solicitarlo si la madre está imposibilitada físicamente o si hay una contraindicación médica. Lo que deberán acreditar con estudios médicos.
La propuesta de Nay Salvatori plantea dos modalidades para contratar a una persona gestane:
—Gestación subrogada: la gestante es inseminada aportando sus propios óvulos y, después de parir, entrega el recién nacido a la madre o a la pareja de padres contratantes mediante adopción plena.
—Gestación sustituta: la gestante es contratada para portar un embrión fecundado por los gametos de los contratantes. El nacido será entregado mediante adopción plena.
Lee: Zavala violentaba a Cecilia Monzón desde el embarazo, evidencia documental

Para aquellas personas que deseen, por voluntad propia, gestar el hijo de alguien más, deben recibir un certificado de la Secretaría de Salud en el cual detallen su perfil clínico, psicológico y social como “madre gestante”.
La premisa se centra en constatar que “su entorno social sea estable, libre de violencia y su condición física y psicológica sea favorable para el adecuado desarrollo de la gestación”.
Propone Nay Salvatori regulación de vientres de alquiler en Puebla; estas mujeres no podrán ser contratadas
Según el párrafo dos del artículo 596 Quinquies, propuesto por la morenista, no podrán alquilar su vientre las personas gestantes que:
—Padezcan alcoholismo, drogadicción, tabaquismo o alguna toxicomanía.
—Tengan un padecimiento o trastorno de salud mental.
En cambio, las que sí son aptas son aquellas que cumplan los siguientes requisitos:
—25 a 35 años.
—Buena salud biopsicosomática.
—Consentimiento informado y voluntario para ser gestante subrogada o sustituta.
Lee: Seis años de cárcel contra médicos que no denuncien embarazo en niñas, proponen en Puebla
Asimismo, debe acreditar no tener un embarazo el último año y tampoco puede ser “madre gestante” en más de dos ocasiones consecutivas.
El mismo artículo indica que la madre contratada para el proceso solo podrá demandar y recibir la custodia del “producto”, cuando los contratantes sean declarados incapacitados o mueran.
Respecto al contrato para la gestación subrogada, la propuesta explica que este “podrá” celebrarse ante notario público, manifestando que todos los implicados son mexicanos.
El artículo 596 Sexies detalla los supuestos en los que el contrato se anulará:
—Exista algún vicio de la voluntad relativo a la identidad de las personas.
—No cumpla con los requisitos y formalidades que señala el Código Civil.
—Se establezcan compromisos o cláusulas que atenten contra el interés superior de la niñez, la igualdad de género y la dignidad humana.
—Se establezcan compromisos o cláusulas que contravengan el orden social y el interés público.
—Que una de las personas contratantes no acredite la nacionalidad y residencia en México, y que haya incurrido en documentación falsa o para acreditar este requisito.
Sugerimos: “Nunca estuve de acuerdo en lo que me hacía”: Andrea pide no liberar al padrastro que la embarazó
Además, el 596 Nonies agrega que la “madre gestante” podrá demandar el pago de gastos médicos a los “padres contratantes” si, derivado del proceso de gestación subrogada, resulta con daños o secuelas.
Estos incluyen patologías genéticas y las que deriven de una inadecuada atención y control médico prenatal y postnatal.





