Entre arrullos y el baile de ‘La Coronita’, velaron los restos de Francisco Javier en San Francisco Ocotlán, Coronango. Se trata de uno de los cuatro jóvenes fallecidos en un accidente en El Montero.
Algunas florerías se quedaron sin producto, varias calles estaban cerradas, los cohetes iluminaban por milésimas de segundos el cielo, no era una fiesta patronal, sino el velorio de Francisco Javier, Stiven, Diego y Cristian.
Pobladores de San Francisco Ocotlán se dividieron en cuatro casas la noche de este domingo 17 de mayo para velar los restos de los jóvenes, a quienes recuerdan por alegres y apasionados de las tradiciones.
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Velan los restos de Javier en Ocotlán
Uno de los primeros cuerpos en llegar a su hogar fue el de Francisco Javier. Minutos después de las 19:00 horas comenzó el rosario, entre mariachis y música de viento.
La fila de familias con ramos y ceras para darle el pésame a los padres y hermanas del difunto, acaparaban el patio y la calle.
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Entre cantos religiosos, acompañados del mariachi, el rosario culminó cerca de las 20:30 horas.
Los mariachis tomaron una pausa y el rezadero avisó a los presentes que iban a bailar ‘La Coronita’.
Un hombre y su esposa —padrinos de bautizo de Francisco Javier— colocaron una corona de flores en medio de un mantel blanco. Lo tomaron de los extremos y se pararon frente al ataúd de color blanco.
“¡A la rorro niño, a la rorro ro, al cielo te fuiste al lado de Dios!”, cantaba la banda de viento mientras los padrinos arrullaban la corona.
‘La Coronita’ es un baile en el que se simula arrullar al difunto. En el canto se nombra a cada santo que lo espera en el cielo y se hace hincapié en que ahora él rogará por los que deja en casa.
“¡No llores María afligida, ni te causes desconsuelo, que Dios te tenía elegida, para dar Ángeles al cielo!”, cantaba la banda cuando tocó el turno del papá y la mamá de Javier, para arrullarlo.
Luego tocó el turno a sus hermanas, primos, primas, tíos, tías y familiares.
El arrullo terminó y los padrinos tomaron la corona de flores blanca y coronaron al ‘niño’. Sobre el ataúd quedó el mantel blanco y encima la coronita.

Inmediatamente comenzó ‘El Tlaxcalteco’ y los padrinos comenzaron a lanzar confeti y dulces por todos lados.
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La fila de gente que llegaba a dar el pésame seguía creciendo a esa hora. Este lunes 18 de mayo, le darán el último adiós a los jóvenes que cayeron a la mina El Montero, la madrugada del sábado 16.





