El término ‘nepo baby’ (niño de nepotismo) se ha aplicado más en la farándula para hacer referencia a juniors que han logrado cierto éxito en la industria debido a las conexiones y privilegios de sus padres famosos, en lugar de su propio talento.
Pero en esta ocasión, aplica muy bien para ‘Andy’ López Beltrán, uno de los tres hijos del expresidente de México (2018-2024), Andrés Manuel López Obrador, quien se siente el heredero (solo de lo bueno) que logró su papá en su paso por la política.
Según él, llamarlo ‘Andy’, como lo conocen sus amigos, es demeritarlo, es quitarle el valor de su nombre.
“Yo me llamo Andrés Manuel López Beltrán y mi más grande orgullo es llamarme como el mejor presidente que ha tenido este país. El llamarme ‘Andy’ es demeritar eso, quitarme ese legado, quitarme ese nombre”, consideró en una entrevista en el Podcast La Moreniza que produce su partido.
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Es oportunista de su parte el colgarse del nombre de su papá para crecer en la política, ¿o no?
¿Como por qué se le tienen que reconocer a él los logros de AMLO?
Si no está dispuesto a cargar con los negativos, los odios que arrastra su papá, no tendría por qué beneficiarse de los positivos, ¿no?
Aunque ya sabemos que eso no es así, porque precisamente gracias a que su papá fundó Morena es que él, de la nada llegó a ser secretario de Organización y según lo que cuentan los propios morenistas del comité nacional, es el mandamás del partido, por encima de la presidenta Luisa María Alcalde.
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¿Por?, ¿qué ha hecho para ganarse ese espacio?
Durante los años de lucha de López Obrador en la izquierda, nunca se supo qué hacían sus hijos, ni si estudiaron o trabajaban, hasta que él llegó al poder.
La forma en la que ‘Andy’ brincó a la fama no fue precisamente por su trabajo o lucha social sino por presuntos actos de corrupción: favorecer a sus amigos con contratos millonarios, sobre todo en la construcción del Tren Maya.
¿Ese es el legado del que habla?, ¿de la corrupción en el gobierno de su papá?
¿Acaso cogobernó con él para sentirse con el derecho de los resultados de ese gobierno y en sí, lo que representa la marca de AMLO?
Es un aprovechado porque su mira está puesta en la elección presidencial de 2030 y le han hecho creer que bastará con que se presente como Andrés Manuel López Beltrán, hijo de Andrés Manuel López Obrador, para ganar.
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Sí, la marca de AMLO sigue pesando, pero ninguno de sus hijos, aunque se llamen como él, como Andy, se merecen esa herencia.
No cuando se habla de que Morena se creó precisamente para acabar con todas las malas prácticas del pasado como el nepotismo.





