Hace dos años que Rosalinda no ve a su hija debido a que la trasladaron a la cárcel de Ciudad Serdán; está presa porque mató a su esposo tras defenderse de una golpiza que le propinó.
Este 2025 recuperará su libertad y lo primero que quiere hacer es abrazar a su pequeña. Ya pasaron ocho años y siete meses desde que la detuvieron y se arrepiente por lo que hizo.
Entrevistada por Sicom en el interior del penal la primera semana de octubre de 2025, se le quiebra la voz al recordar lo que hizo y asegura que debió abandonar a su marido.
“Mi pareja me pegaba y la lesioné y de esa lesión falleció. Es mejor darse la oportunidad de decir no y no estar soportando golpes. Es mejor darse la vuelta e irse y no seguir tolerando humillaciones”.
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Rosalinda se libró de una vida de maltratos, pero entró a la cárcel
Aunque al defenderse Rosalinda acabó con una vida de maltratos y humillaciones, el precio que pagó era muy alto, pues no ha estado al lado de sus seres queridos.
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Su pequeña tenía dos años cuando la detuvieron, le permitieron tenerla los fines de semana hasta que cumplió los tres años en el penal de Cholula.
Sin embargo, el cinco de octubre de 2023 la trasladaron al centro penitenciario de Ciudad Serdán y por la lejanía, su familia ya no pudo visitarla.
“Lo primero que quiero hacer es ver a mi hija, porque desde que llegué no la he visto. Nos trasladaron, por la distancia, porque yo vengo de San Martín Texmelucan”.
El día que lesionó a su esposo, llamó a su suegra y le dijo lo que había hecho; toda la familia del difunto se le fue encima.
Luego llamó a su madre y se entregó en la Fiscalía General del Estado de Puebla, luego la mandaron al Cereso de Cholula.
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Está a unos días de obtener su libertad y solo quiere salir para abrazar a su hija y rehacer su vida, después de ocho años y siete meses de prisión.





