El camino a la impunidad



Yván Vargas/ @SIDECALI

¡Buen inicio de semana a todos nuestros apreciables lectores…¡

Antes de abordar el tema de hoy, estimo pertinente, de nueva cuenta, ofertar una disculpa a todos aquellos que nos leen semana a semana, pero problemas de salud de su servidor fueron los causantes de que hasta esta semana se publique esta columna.

Ahora sí, entrando en el tema de esta semana, referiré que, en días pasados, llamó poderosamente mi atención los desplegados de la mayoría de algunos medios impresos y digitales hablando del “monstruo de Ecatepec” o el “asesino serial de Ecatepec” o también del “multihomicida de Ecatepec” y encabezados de ese tipo.

Derivado de lo anterior, reflexionando la información aportada por dichos medios de comunicación, llegué a la conclusión de que dicho sujeto debiera ser considerado como un asesino en serie, y de ahí surge la siguiente interrogante: ¿dicho sujeto debiera ser considerado como un psicópata o un sociópata?

Para una mejor comprensión de ambos conceptos es necesario establecer y dejar en claro cuáles son sus diferencias, pues para algunos expertos los psicópatas “nacen” y los sociópatas “se hacen”.

Mientras que una psicopatía parece ser un trastorno de la personalidad con origen genético o innato, la sociopatía se considera un rasgo adquirido resultado del entorno y la educación recibida por el individuo.

En cualquier caso, ambos tipos de personalidad tienen un patrón general de desprecio por la seguridad y los derechos de los demás.

El engaño y la manipulación son características centrales en ambos tipos de personalidad y contrariamente a la creencia popular, tanto un psicópata como un sociópata, no son necesariamente violentos.

Las características comunes entre un psicópata y un sociópata, según la reciente versión del DSM-V, (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) que es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, define la personalidad antisocial como alguien presenta 3 o más de los siguientes rasgos:

• Regularmente transgrede la ley
• Constantemente dice mentiras y engaña a los demás
• Es impulsivo y no planifica el futuro
• Puede ser propenso a la lucha y la agresividad
• Tiene poca consideración por la seguridad de otros
• Es irresponsable, no cumple con las obligaciones financieras
• No siente remordimiento o culpa

Los síntomas suelen aparecer antes de los 15 años, de manera que cuando estos individuos llegan a la edad adulta, ya están en camino de convertirse en psicópatas o sociópatas.

Evidentemente ambos, psicópatas y sociópatas, presentan riesgos para la sociedad, ya que a menudo a tratan de vivir una vida normal, mientras que hacen frente a su enfermedad. Pero la psicopatía es probablemente la enfermedad más peligrosa, porque experimentan mucho menos culpa con sus acciones.

Un psicópata también tiene una mayor capacidad de disociarse de sus acciones. Sin la implicación emocional, cualquier dolor que sufren los demás, no tiene sentido para un psicópata. Muchos asesinos en serie, famosos, han sido psicópatas.

Entonces, si los especialistas refieren que la psicopatía es una enfermedad mental ¿se podría someter a un proceso penal a alguien considerado como enfermo?

No debiendo olvidar que para efectos de la ley una persona con algún trastorno o enfermedad mental es considerado como inimputable, y como tal, no podría ser recluido en una institución penitenciaria.

Debiéndose entonces, por lo anterior, internar en una institución para enfermos mentales y de ser así les pregunto a nuestros lectores, ¿conocen en su Estado alguna institución destinada a albergar a dichos enfermos mentales y que dicha institución su manutención sea a cargo del estado o la federación?

Creo que también en este tópico estamos mal y de malas.

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