Si la intención de Andrés Villegas era “quedar bien” con el gremio periodístico, engañando que había “respaldo” para regular, desde la moral, cómo deben actuar, le salió el tiro por la culata.
¿Quién lo asesora?, ¿cuánto le cobran por “ideas” como estas?
De entrada, el diputado morenista mintió al asegurar que hubo “periodistas” que participaron en la integración de su propuesta autobautizada irónicamente “Ley que establece los derechos para el libre ejercicio del periodismo en el estado de Puebla”.
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Tener dos, tres “amigos” del gremio que te apoyen y salgan contigo en la foto, en esta búsqueda de legitimarse, NO significa que hay respaldo de todos, desde reporteros hasta dueños de medios de comunicación.
Prueba de ello es lo que paso después de su exposición de motivos en el pleno del Congreso local: los reporteros que cubren la fuente política lo cuestionaron y no supo cómo explicar cómo se debe “regular la veracidad” de lo que se publica en la prensa.
Patricia Méndez, una reportera combativa de La Jornada de Oriente y parte de la ‘Red de Periodistas Puebla’, fue quien hizo las preguntas acertadas ante el enredo.
¿De qué forma se puede regular la veracidad de la información?, ¿cómo plantea regular los convenios publicitarios?
Villegas cantinfleó y terminó diciendo que busca que los convenios no se entreguen por compadrazgos ni favoritismos, ¿seguro?
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Debió empezar entonces con comprometerse en no andar condicionado a ciertos medios o en pedir “favores” para otros, ¿no?
¿No que en Morena se rigen con el “no mentir, no robar, no traicionar”?

Es verdad que en los medios hay muchos vicios y TODOS han caído en alguno, y cada uno ha asumido o debe asumir las consecuencias de sus excesos. Eso queda claro.
De hecho ya está regulado y existen sanciones desde lo civil, electoral y hasta penal, dependiendo el caso.
¿Entonces?
Más bien se interpreta que el diputado busca blindarse por algo, pues lo que no dijo es que parte de la propuesta que plantea es que no se toque la vida privada de los funcionarios públicos.
Que los medios se “abstengan de incurrir voluntariamente en error o falsedad de hechos en sus informaciones”.
Entonces, ¿no quiere que se hable de los patrimonios de los funcionarios públicos, por ejemplo?, ¿no quiere que se cuestione cómo pasan de la noche a la mañana a comprarse una casa de más de 30 millones de pesos?, ¿que no se hable de sus “vidas privadas” aunque enreden recursos públicos?
Conste que son preguntas…





