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Estudio revela que el exceso de estrés activa células cancerígenas

La recurrencia del cáncer meses o incluso años después de un tratamiento exitoso es un fenómeno demasiado común y que preocupa a la comunidad médica; por eso, a lo largo de los años, los científicos han tratado de comprender cómo es que las células cancerígenas que fueron aplacadas, puedan volver a mantenerse activas y atacar nuevamente al cuerpo, a menudo de manera más agresiva que la primera ocasión. Recientemente descubrieron que el estrés podría reactivarlas.

 

En un nuevo estudio publicado el miércoles 3 de diciembre en ‘Science Translational Medicine’, un grupo de investigadores reveló que la hormona del estrés podría hacer que las células tumorales que están inactivas se despierten nuevamente para causa cáncer otra vez.

 

De acuerdo con la investigación, la norepinefrina se encuentra naturalmente en el cuerpo, pero una mayor cantidad de esta sustancia química se libera en el torrente sanguíneo cuando el cuerpo detecta niveles más altos de estrés.

 

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La noropinefrina ‘despierta’ a las células cancerosas dormidas

 

En algunos modelos de cáncer, los científicos encontraron que un nivel elevado de norepinefrina provocaba la activación de células conocidas como neutrófilos, que ayudan a proteger las células tumorales del sistema inmunológico del cuerpo. La activación de los neutrófilos, a su vez, llevó a estas células a liberar un tipo especial de lípido, que luego despertó a las células cancerosas dormidas.

 

Según Michela Perego, bióloga molecular del Instituto Wistar en Filadelfia y autora principal del estudio, “es una especie de triángulo; una cadena de eventos que termina siendo muy poderosa para despertar a las células tumorales inactivas“.

 

Perego y sus colegas observaron este mecanismo en los ratones que fueron inyectados con células de cáncer de pulmón inactivas. Los roedores se colocaron en una configuración donde tenían menos espacio de lo habitual para moverse, lo que probablemente los hizo sentir atrapados y aumentó sus niveles de estrés.

 

Un subconjunto de estos ratones también fue tratado con un betabloqueante experimental, una clase de medicamentos que se usan para tratar la presión arterial. Las células tumorales inactivas en ratones tratados con los fármacos se mantuvieron así.

 

Monitorearán hormonas de estrés antes de someterse a terapia para el cáncer

 

El equipo también examinó a 80 pacientes con cáncer de pulmón que se habían sometido a una cirugía para tratar su enfermedad. En este grupo, 17 pacientes vieron regresar su tumor dentro de los tres años posteriores a la cirugía, una recurrencia que se considera temprana. En comparación con los otros 63 pacientes cuyo cáncer regresó más tarde o no regresó en absoluto; los 17 pacientes con recurrencia temprana tenían niveles más altos de la sustancia química que indica neutrófilos activados.

 

“Si este hallazgo preliminar es cierto; algo que deberá confirmarse con más estudios, “podría comenzar potencialmente a monitorear las hormonas del estrés en un paciente que se somete a terapia para el cáncer”, dijo Perego.

 

¿Qué significa que una célula tumoral esté inactiva?

 

Significa que todavía hay células cancerosas, pero son indetectables. Pueden estar en la ubicación del tumor primario o en otro lugar. Si las células permanecen así y no vuelven a crecer, está bien porque la persona no experimenta síntomas, pero si las células regresan, a menudo hay resistencia a la primera terapia o, a veces, es difícil realizar una cirugía.

 

Las células inactivas no son un problema hasta que se despiertan. Se ha logrado un gran progreso en los últimos años en la terapia contra el cáncer, pero sabemos que algunas de ellas solo duran inactivas por un tiempo antes de que el cáncer regrese.

¿Es esto cierto para todos los cánceres?

 

Puede ocurrir en todos los cánceres. Sabemos, por ejemplo, que las pacientes con cáncer de mama pueden experimentar una recaída después de 20 años de estar en remisión. Sin embargo, no ocurre al mismo ritmo en todos los cánceres, ni siquiera en todos los pacientes con un tipo de cáncer.

 

¿Cómo define este estudio al estrés?

 

Todos los seres humanos sufrimos estrés, pero algunos lo manejan mejor y otros lo manejan peor. Lo importante es que el estrés por sí solo no vuelve a despertar las células dormidas cancerígenas.
¿Cómo ayudan los neutrófilos a las células cancerosas?

 

Los neutrófilos son importantes por la forma en que los organismos luchan contra los patógenos. Son buenos para el ser humano, pero también tienen una contraparte maligna. Dependiendo de la presencia de cáncer, los neutrófilos cambian a tal punto que apoyan a las células cancerosas, además de que parecen apoyar el crecimiento de tumores malignos.

 

Lo sorprendente de este estudio es el resultado, de que estas hormonas son tan poderosas que incluso pueden influir en el sistema inmunológico.

 

Por @MTPNoticias

Crédito: Radio Fórmula

Foto: Ilustrativa El País

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