Por qué sigue causando intriga la última llamada de Harry y William con Lady Di



Compartir

En el 23 aniversario de la muerte de la princesa Diana, un triste recuerdo sigue en la cabeza del príncipe William y su hermano, el príncipe Harry: el último llamado telefónico con su madre, Diana de Gales, horas antes del fatal accidente automovilístico en París, en la madrugada del 31 de agosto de 1997.

 

Los príncipes William y Harry se emocionaron al recordar su última y breve llamada telefónica con su madre. A esa temprana edad -tenían 15 y 12 años, respectivamente- ambos estaban ansiosos por volver a jugar con sus primos en Balmoral, el retiro escocés de la reina Isabel de Inglaterra donde se encontraban en ese momento. Por ello, casi no hablaron con ella. William aseguró que esa última charla con su madre quedó marcada en su memoria.

 

“Fue ella la que llamó desde París, no puedo recordar lo que dije (…) pero probablemente lamentaré el resto de mi vida que esa llamada fuese tan corta”, contó Harry a la cadena británica ITV para un documental dedicado a Lady Di, que fue emitido en 2017 en para conmemorar el 20 aniversario de la muerte de Diana.
“Harry y yo teníamos prisa por despedirnos, para decirle ‘hasta pronto’… si hubiera sabido lo que iba a pasar, evidentemente habría sido muy indiferente”, precisó William. “Esa llamada sigue clavada en mi mente”, confesó el duque de Cambridge.

 

William indicó en la entrevista, realizada en su residencia oficial en Londres, que recuerda lo que su madre le dijo, pero eligió no revelar los detalles de la conversación.

 

“No hay un día en que William y yo no deseemos que ella todavía esté aquí, y nos preguntamos qué clase de madre sería ahora, qué tipo de papel público tendría y qué diferencias estaría haciendo”, expresaba entonces Harry, hoy de 36 años.

 

La brevedad de la comunicación sigue atormentando a los miembros de la realeza. Lady Di fallecía horas después en París junto su novio, el multimillonario Dodi Al Fayed, mientras los paparazzi los perseguían a toda velocidad.

 

Recomendamos: Confirman el hallazgo de los restos de los hijos del zar Nicolás II

 

 

Su partida causó gran impacto. Justo cuando recuperaba la felicidad al lado del magnate egipcio Dodi Al-Fayed, de quien se había enamorado semanas antes y con quien estaba viviendo un intenso verano, un fatal y evitable accidente terminaba con la vida de los enamorados. Diana y su novio, casualidades de la vida, huían de los paparazzi y cuando estaban el Túnel de L’Alma su vehículo chocó contra unas de los columnas. Tres horas después, Lady Di fallecía a los 36 años y dejaba al mundo conmocionado. Junto a ella y su pareja falleció también su chófer Henri Paul. El único sobreviviente fue el guardaespaldas de Al-Fayed, Trevor Rees-Jones.

 

Mucho se ha especulado sobre la trágica noche en París y, casi tres décadas después, no son pocas las voces que aseguran que se trató de una conspiración para terminar con la vida de la madre de William y Harry de Inglaterra, que tantos dolores de cabeza le causaba a Isabel II y a la familia Windsor desde su divorcio del príncipe Carlos, con quien tuvo una relación infeliz durante los 15 años de su matrimonio.

 

Sea como sea, su desdichada muerte convirtió a Diana Spencer en un mito. Sin suerte en el amor, Lady Di se ganó el amor de todos cuando su marido, el futuro rey de Inglaterra, la engañó durante todo su matrimonio con Camilla Parker Bowles, dejándola sumida en una tristeza que se reflejaba en sus ojos azules.

 

23 años después, las cosas han cambiado mucho. Carlos y Camilla, ya Duquesa de Cornualles, forman un matrimonio sólido y cuyos miembros se muestran enamorados. Sus hijos, que eran tan sólo unos niños cuando Diana falleció, se han convertido es dos hombres influyentes con una relación que no atraviesa por su mejor momento. Es que mientras que William, casado con Kate Middleton, representa a Inglaterra de modo intachable como heredero a la corona británica mientras que Harry ha optado por la libertad: tras su matrimonio con la actriz Megan Markle y el nacimiento de su primer hijo, Archie, ha renunciado a sus títulos reales y, apostando por la felicidad al irse a vivir con su familia a una mansión en Los Ángeles. Muchos se preguntan si las cosas hubiesen sido así de seguir Lady Di viva.

 

 

Crédito y fotos: Infobae 

Por: @MTPNoticias 

Compartir

Entrada Relacionada

Contacta a nuestros reporteros