Sebastián, adolescente de 14 años, falleció en el Hospital General IMSS de Zona No. 20 “La Margarita” en Puebla, por presunta negligencia médica.
A seis meses de los hechos, la Fiscalía General del Estado mantiene abierta una carpeta de investigación; sin embargo, no hay avances, acusaron sus familiares.
En entrevista con El Sol de Puebla, Sara Meléndez Arenas, madre del menor, señaló que desde la muerte de su hijo no solo enfrentan la pérdida de este joven soñador, sino también la incertidumbre jurídica.
A la par, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que analiza cada etapa de la atención brindada y que colabora con las autoridades.
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El 6 de agosto de 2025 comenzó como un día cualquiera de vacaciones. Sebastián estaba con su hermano mayor cuando el dolor en el abdomen lo obligó a detenerse.
Primero fue una molestia leve; después, un gesto constante de incomodidad. Al caer la tarde, ya no podía mantenerse erguido.
La familia decidió llevarlo a la Clínica 2 del IMSS. De ahí fue canalizado al Hospital de La Margarita, sobre la avenida Fidel Velázquez. El diagnóstico llegó con rapidez: probable apendicitis y peritonitis aguda. Había que operar.
Presunta negligencia médica en ‘La Margarita’: muere joven que quería servir a su país
La cirugía se realizó esa misma noche. Los médicos informaron que el procedimiento fue exitoso. El 11 de agosto, cinco días después, Sebastián salió del hospital. Caminaba despacio, pero sonreía. En casa intentó retomar la rutina, aunque el dolor no desapareció del todo.
El 17 de agosto comenzaron las náuseas y el vómito. La madrugada siguiente, el malestar se volvió insoportable. Regresaron al hospital. Esta vez no hubo espera prolongada en sala: los médicos informaron que estaba grave y que necesitaba ser intubado.
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El ambiente cambió. Las puertas del quirófano volvieron a cerrarse.
Horas después, según el relato de su madre a dicho medio, los médicos explicaron que habían encontrado cerca de un litro de pus en el abdomen y un posible remanente de apéndice que habría provocado la infección. La palabra “complicación” comenzó a repetirse.
A las 22:45 horas del 18 de agosto, el monitor dejó de marcar pulso. Sebastián murió por choque séptico derivado de apendicitis y peritonitis aguda, según el acta de defunción.
Desde entonces, el dolor se mezcló con preguntas.

Presentan denuncia en la FGE
La familia presentó una denuncia ante la Fiscalía por homicidio culposo y responsabilidad médica. Se abrió la carpeta FGEP/CDI/FIM/MARGARITA-1/011270/2025. Sin embargo, seis meses después, el caso no ha sido judicializado.
Sara Meléndez afirma que solicitaron los videos de las cámaras internas del quirófano, pero el IMSS respondió que el sistema falló ese día.
También acudieron a la Comisión Estatal de Arbitraje Médico, aunque el asunto fue turnado nuevamente a la Fiscalía. La última comunicación oficial, dice, ocurrió hace más de un mes.
Mientras la carpeta avanza con lentitud, en casa permanece intacta la habitación del adolescente.
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Sebastián cursaba la secundaria. Quería ingresar a la Marin. Hablaba de disciplina, de servir al país, de seguir el ejemplo de familiares vinculados a la milicia. También recogía animales de la calle y los llevaba a casa hasta encontrarles refugio.
El 23 de marzo, motociclistas, excompañeros de escuela y colectivos animalistas marcharán para exigir justicia. No llevarán consignas políticas, sino fotografías y el nombre de un joven que soñaba con uniforme blanco y azul.
En el Hospital de La Margarita la rutina continúa. Pacientes entran y salen. Camillas cruzan los pasillos. En algún punto del edificio donde Sebastián fue operado dos veces, la familia asegura que quedaron respuestas pendientes.
Seis meses después, la ausencia pesa más que cualquier expediente. Y la justicia, dicen sus padres, sigue sin llegar.





