¿Qué hay detrás de La Casa de los Enanos que han convertido en sitio exclusivo?



Julieta Cerezo/ @JulietaCerezo

Igualmente representativa que el chile en nogada, la Casa de los Enanos tiene un origen tan legendario como el de ese platillo. Y es que entorno a la construcción atribuida a la influencia porfirista en la Angelópolis, se desvelan diversas historias que han capturado la atención de poblanos y foráneos durante generaciones.

Aprovechando el misterio que ha eclipsado a la bella casona ubicada en la Avenida Juárez, la empresa Haunted México Studios la abrió al público como una atracción para la temporada de muertos pues hasta el 11 de noviembre (de jueves a domingo) funciona como una casa de “espantos”.

Cada espacio de los casi mil 500 metros cuadrados que tiene este lugar promete sacar un susto a sus visitantes que, previamente, deberán haber pagado 100 pesos por un recorrido que tiene una duración de casi media hora. A la casa de espantos y desde este día, se suma una segunda actividad totalmente nocturna, en la que por 850 pesos se podrá disfrutar una tenebrosa cena de tres tiempos.

Los mitos de la Casa de los Enanos

La Casa de los Enanos como atracción de temporada tiene una línea curatorial que se basa en uno de los mitos más “aceptados” en Puebla, en el que se contaba que un amor prohibido había brotado entre dos hermanos que fueron criados con recelo en ese lugar, su cercanía derivó en la concepción de hijos con malformaciones.

Por esa razón, el mito con tal vez un siglo transmitiéndose de boca en boca, dio respuesta a los enigmas de la casa como su elevado y cerrado enrejado, las ventanas que siempre lucían atrancadas y sus oscurecidos cristales, además de que nunca se veía salir a sus habitantes.

Así, se empezó a asumir como verdad que criaturas misteriosas no querían ser vistas por el mundo exterior. El sitio web de Leyendas Mexicanas, brevemente narra esta versión de “los hechos”.

Pero dependiendo de a quién le pregunte, la Casa de los Enanos ha tenido al menos seis dueños diferentes y su nombre derivaría de una bienintencionada acción que fue distorsionada por los curiosos pues a inicios del siglo XX, tal vez los segundos dueños de la casona, amueblaron el interior con todo el decoro y el lujo que la época permitía.

Los dueños encargaron paralelamente réplicas de sus muebles a los ebanistas pero de menor escala, para que pudieran ser manipulados por sus hijos que entonces eran unos niños. Se dice que algunos de estos muebles, perfectos y pequeños, podían ser vistos en el jardín y como en ese momento no había rejas altas como las que ahora protegen a la casa, se comenzó a decir que los dueños eran enanos y que esos eran sus muebles.

Lo que sí pasó

Además de historias curiosas, la Casa de los Enanos también ha sido escenario de verdaderas tragedias, convirtiéndola en una suerte de Hill House mexicana, pues también entre los dichos ha ponderado el mito de que en el lugar realmente espantan y que espíritus malignos y hasta ritos satánicos se habrían conjurado detrás de sus puertas.

Pero de lo que sí pasó en la casa que va que vuela para el sesquicentenario de su construcción, cronistas e historiadores de la ciudad han acreditado que una familia italiana de apellido Giacopello, vivió ahí a finales del siglo XIX. Una de las hijas del matrimonio, tal vez por un mal de amores, se quitó la vida de un disparo en el despacho del inmueble.

Más recientemente, en marzo del 2013, las leyendas parecían tomar vida y se anunciaba en las noticias que un incendio tenía lugar en la casa. El fuego había sido provocado por su entonces dueño, José Alfredo Gutiérrez Rodríguez, quien ante la negativa de ser desalojado tomó la dramática decisión de que la casa fuera consumida por las llamas.

Pero el incendio fue controlado, el ex dueño resultó herido y, eventualmente, fue desalojado y conforme pasaron los días se reveló que el hombre había vendido la casa a dos personas sin entregarla y quedándose con el dinero cobrado. Sin fantasmas ni presencias malignas más que la penumbra del fraude fue como se escribió un episodio más de este lugar que hoy es una casa de espantos.


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Elvia Cruz

Estudió una maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha colaborado en diversos medios locales, nacionales e internacionales como CNN en Español, Grupo Expansión,HuffingtonPost, La Razón, Eje Central, entre otros.

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