columna


Ni con intervención de Emilio Gamboa perdonan a Chidiac



 

Desde el 16 de julio pasado les advertí en este espacio que el hoy gobernador, Miguel Barbosa tenía en la mira a Jorge Estefan Chidiac por sospechas de llenarse los bolsillos en seis meses como secretario de Finanzas y Administración en Puebla.

 

En ese entonces, el morenista decía que lo mejor que le podía pasar al priista era dejar que disfrutara su dinero (robado) pero con el paso de las semanas, conforme se fue enterando de la dimensión del hoyo financiero que dejó Chidiac, consideró que no era justo para los poblanos que este personaje anduviera de lo más feliz gastándose esa lanita.

 

Fue así que empezó por dejarlo fuera de su gabinete –a pesar de que durante la campaña adelantó que sí lo contemplaría en una posición de primer nivel– pues Chidiac traicionó a su partido para operar a favor de Morena en una parte de la Mixteca de Puebla en la elección extraordinaria del 2 de junio pasado.

 

Después –ya conocemos la historia– vinieron las declaraciones contra esa administración: que Chidiac mintió al asegurar que había dejado 3 mil 500 millones de pesos libre de asignaciones ya que solo fueron 650 millones…


 

… que favoreció a sus compadres con adjudicaciones directas, que benefició a su concuño, el exgobernador Antonio Gali Fayad con 36 millones de pesos para promoción personal a través de Smart City Expo Latam Congress, bla, bla bla…

 

En medio de estas declaraciones, el exsecretario de Finanzas buscó platicar personalmente con Barbosa, pedía solo cinco minutitos para explicarle los números. “Al gobernador lo están engañando”, decía a cada conocido que le preguntaba sobre el pleito financiero.

 

Le echó la culpa a la nueva titular de la dependencia, María Teresa Castro Corro, que no sabía hacer cuentas.

 

Lo cierto es que con todos los mensajes que le mandó al gobernador, lo pudo convencer en que no saqueó el erario público. Cuando vio que las cosas iban enserio y a que a Barbosa no le interesa poner en la mira e ir tras sus propios aliados cuando de corrupción se trate, Jorge Estefan recurrió a Emilio Gamboa Patrón.

 

Cuentan los que saben que, Chidiac le pidió al exsenador –a sabiendas de que es muy amigo de Barbosa pues ambos fortalecieron su relación cuando fueron senadores en la pasada legislatura– intervenir por él ante el gobernador. Que ya no le interesaba una posición en el servicio público y que dejaran de “perseguirlo”.

 

Fue así que Emilio Gamboa dio la cara por su también amigo Estefan pero  Barbosa le pidió dos cosas: la primera, que no quería cerca de su gobierno al exlíder estatal del PRI y dos, que regresara al menos 200 millones de pesos a las arcas del Estado.

 

Lo primero ya se le cumplió, pues Estefan Chidiac fue presentado este 20 de septiembre como el nuevo delegado del PRI en Nuevo León. Sobre lo segundo, de devolver una parte del dinero que presuntamente saqueó del gobierno estatal, está en veremos.

 

Él se sostiene en la línea de que no robó ni un pesos pero el gobernador también está en su plan de recuperar al menos una parte de ese recursos, con tantas necesidades que hay en Puebla.


Elvia Cruz

Estudió una maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha colaborado en diversos medios locales, nacionales e internacionales como CNN en Español, Grupo Expansión,HuffingtonPost, La Razón, Eje Central, entre otros.

Entrada Relacionada